domingo, 1 de marzo de 2009

GARDEL: ARGENTINO NACIDO EN FRANCIA

REITERANDO UN PUNTO FINAL QUE SE NIEGAN ACEPTAR
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Cuando decimos que los hijos del Dream Team inundan las páginas de Internet, estamos en lo cierto, pero olvidamos agregar que mienten e insultan. Se quejan de no ser comprendidos y cuando se visten con polleras, son temerarios y se convierten en alquimistas capaces de pretender transformar el plomo en oro.

Además, ya no conforme con una prédica constante y falaz, nos envían “mails” privados, donde también nos insultan, pero como lo hacen desde las sombras, son mucho más irrespetuosos.

No me preocupa, estamos en la polémica y esos son los riesgos que sabemos debemos correr, pero lo que no es posible tolerar en silencio, es el decir tonto, engañoso y cobarde, donde se miente y ofende la inteligencia de los demás.

Por ejemplo, expresar como lo hacen, que “dos profesionales uruguayos, el Dr. Carlos Arezo Posado (?) y el escribano Freddy González Araujo, mucho más conocedores que usted (se refieren a Juan Carlos Esteban) del tema, ya le han contestado diciendo que la documentación uruguaya de Gardel era absolutamente legal” y eso se presta al engaño, porque “contestar cualquiera contesta cualquier cosa”.


Esos “profesionales” no han podido desmentir en lo más mínimo lo dicho por Juan Carlos Esteban, respecto a la falacia que significa hablar de un ”documento”, cuando se nombra el simple papel de favor fechado en octubre de 1920, ese mismo que le permitió a Carlos obtener “ Los demás documentos” que él poseyó como ciudadano argentino (jamás oriental) y que “ no son más que vástagos, nacidos de sus entrañas, sin entidad independiente”.(ver nota de Esteban en LOS AMIGOS DE GARDEL – link: http://crgardel.blogspot.com/2009/02/gardel-falsedad-documentaria.html



Muy astutamente expresan “si Gardel fue fotografiado en una escuela de Montevideo antes de que Berta Gardes llegara a Buenos Aires con su hijo francés, significa que el niño cuya escolaridad está documentada en Buenos Aires, NO ERA CARLOS GARDEL.”

Entonces surge aquella pregunta que en el modo coloquial, siempre hacemos a los que dicen alguna tontera “¿Donde lo encontraste escrito?”.

Es bien sabido que nada de lo dicho lo han podido probar, pero no importa. La dama de turno, desoye todo cuanto niega su infeliz decir y juega a establecer sin razón, la “verdad” (?) que le conviene.


Por el resto se descalifican solos, ya que ni sociólogogicamente , ni legalmente y tampoco matemáticamente, pueden sostener el engendro de inventos creados en torno a la escuela montevideana. Tanto es así que el Parlamento Uruguayo, captando tan falso decir, archivó la nota que le presentaron reclamando el reconocimiento de su hallazgo. Una pobre novela, con final muy, pero muy infeliz.

Toman el hecho sinceramente reconocido de no poder hasta ahora conocer con precisión donde fue tomada en Buenos Aires la fotografía escolar y arremeten con una constante pregunta relacionada a tal situación, pretendiendo en base a esa acción descalificar toda una seria tarea investigativa.

En primer lugar se puede decir que utilizando “el método de los indicios” del que nos habla don Luciando Londoño López y que ciertos “uruguayistas” aprueban y usufructúan, basta con decir que si la foto fue entregada, como lo fue sin ninguna duda, por la madre biológica de Carlos, doña Berta y ella dice que es una foto tomada de su hijo en 1896, por supuesto en Buenos Aires, nada más queda por agregar.

CARLOS GARDEL cursó sus estudios (como existen otras pruebas) en dicha ciudad. ¿En que escuela los inició? – No es fácil determinarlo con precisión a más de cien años de lo sucedido, cuando muchos edificios fueron demolidos o refaccionados. Bien pudo el niño Carlos haber comenzado las clases en una escuela y luego pasar a otra por un sin fin de razones y que las constancias existentes pertenezcan a la segunda, no habiendo otras de la primer más allá de la foto, cuyas AUTENTICIDAD, VERACIDAD Y LOCALIZACIÓN está avalada por la propia madre del cantor.

Ellos descreen de todo. Incluso de un testamento, escrito y firmado por Gardel, perfectamente peritado por especialistas imparciales.

Los “uruguayistas” niegan todo lo que no los favorece, pero se aferran a la primera frase que vaga por el éter a favor de su ya demolida pretensión.

Como bien dice un amigo, muchos de “ellos defienden, o les pagan por defender, un negocio, que disfrazan de debate histórico.”

Ante tamaña ofensa, solo nos resta expresar la VERDAD, una cualidad que no se compra, sino que EXISTE y siempre triunfa.

Memorando a Juan Carlos Esteban, repito – quede claro que sin ánimo de ofender ni insultar - que el PUNTO FINAL en este tema , hace ya mucho tiempo que ha llegado.

José Pedro Aresi