jueves, 13 de agosto de 2009

GARDEL SALESIANO DESTRUYE UNA FALACIA MÁS


La inventora del cuento de la escuela montevideana, cuyo destino final - digan lo que digan - fue el sótano del Parlamento Uruguayo, es la misma persona que descree de todo documento fehaciente que se presenta en favor de la verdad histórica respecto de que Gardel nació en Francia y la que también hace caso omiso de la palabra escrita de la Santa Iglesia, cuando bajo la supervición de todos los organismos seculares salesiano y su mismo ARCHIVO HISTÓRICO, da cuenta irrefutable que Gardes, Gardez y Gardel fue una misma persona que se educó en sus claustros y emiten un folleto para difundirlo, junto con lo vivido en iguales circunstancias por el Beato Ceferino Namuncurá.

Se trata de palabras mayores, vertidas por la Iglesia que relacionan a un ser beatificado por el Santo Padre con Carlos Gardel. ¡Esto no puede ser tomado en broma!

Esa persona tenida por investigadora, nunca ha presentado una sola prueba de sus dichos , pero se da el lujo de ofender a quienes no comulgan con sus fanáticas especulaciones.

Con tal de oponerse a la verdad que manifiesta el historiador Juan Carlos Esteban, .descree de la autenticidad histórica de una placa colocada junto al camarón de “María Auxiliadora” y con su afiebrada mente se permite decir que “Ha de haberla mandado poner Defino”, desviando la seriedad de cuanto ha sucedido e insistiendo en tirar agua para el molino de su destruida fábula, la que pretendía sin fundamentos, relacionar a Gardel con un invisible alumno concurrente a una escuela montevideana.


Y así, vierte su verborrea en todos los Sitios que supo conseguir, pero NUNCA logrará embaucar a las personas de bien que conocen el tema y se aplican a una metodología lógica, basada en pruebas y no en dichos.

Son actitudes muy poco felices que se empeñan en lastimar el nombre de "Defino", una persona a la que ni conoció y que tampoco necesitaba acudir a esos recursos para hacer valer la verdad.


Son actitudes soberbias y muy bajas, que se complementan con otras lanzadas al aire, interpretando a su gusto declaraciones de nuestro Zorzal y descreyendo de la palabra de un periodista serio como Chas de Cruz, pero creyéndole a algún viejo curda con quien seguramente se cruzó, en sus andanazas por el Barrio Sur de Montevideo, buscando lo que NUNCA ENCONTRÓ: ¡Una prueba que avalara sus invenciones!.


Lo mismo sucede cuando nos quiere vender la historia del Parlamento, al revés, situación perfectamente tratada en una nota encontrada en la Mrsa de Café de TODO TANGO, firmada por el Sr. Matías Surubu, con el título “LA MÁSCARA DE DEMETRIO” y que dice así:

”Salió de su prolongado exilio, aletargada por los sucesivos fracasos, para tratar de justificar la "demora" de 14 meses, donde, en aquel entonces, los Parlamentarios, "No tenían apuro" en considerar el estudio de la "Escuelita"

Ahora parece que los tiempos han cambiado. Se consuela, intentando burlarse, porque en el Parlamento, no contestaron , nuestra correspondencia y nuestros estudios. Pero se equivoca de medio a medio. Lo que no contestaron y mandaron al archivo es al famoso "Estudio" que es una forma indirecta de responder y avalar al CEG. De allí nuestras sinceras felicitaciones.Por lo tanto ¿ Que nos puede responder el Parlamento que no sepamos de antemano? Nada.A medida que transcurrían los meses, sin reivindicar, el folletín, nos afianzabamos en la certidumbre de que el Parlamento "no come vidrio" y estudió nuestros argumentos, pero evitando el bochorno de agradecernos, "los importantes servicios prestados", tal como se acostumbran en la formula de estilo.Por otra parte el estudio de "Las Tres Gracias" desapareció de los Medios tan misteriosamente, como hicieron con la humanidad del olvidado Charles Romuald.El articulo " EL ANIVERSARIO DE UNA EXITOSA GESTIÓN" no tiene respuesta razonable, salvo decir la humillante verdad: El acuse de recibo al CEG es una formalidad; no expedirse frente al estudio es una contundente rechazo

Pero prefirieron la nota cómica. De "Tomarse su tiempo, total no hay apuro" se pasó, burdamente, a justificar la demora, o el archivo en razón de las cosas "más importantes que le demanda el proceso electoral"¿Que tendrá que hacer, la Comisión de Cultura en el proceso electoral, cuando también hay una Comisión Política en la que recae el mayor peso de la campaña?Pretextos. O si se prefiere, misterios y silencio que más se parece al velorio de la "Escuelita".Los Diputados uruguayos se tomaron más de una década, y tres intentos, frente al Ejecutivo para reactivar el examen de ADN. ¿Cuantos más necesitaran para aprobar el estudio sobre la escolaridad de Gardel promovido, por la célebre difamadora de Berthe Gardes?No se sabe. Es posible que, por consejos del inteligente periodista Pellegrino, la Comisión de Cultura convoque a la historiadora, Guada Aballe, para que amplíe su veredicto sobre la Escuelita de Durazno.


O, que la Vocera Oficiosa de Tacuarembó, nos siga exigiendo, como alternativa, ubicar el lugar en Buenos Aires dónde el alumno Gardes/ l se fotografió; señal evidente, que su "estudio" resultó impresentable¿ Porque, si están tan seguros que con una simple fotografía se puede desentrañar nacionalidad , nombre y escuela donde cursó C. Gardel, insisten en qué perdamos el tiempo y remontemos un siglo, señalando otra posible localización.?Si el pretendido descubrimiento resultó un verdadero fiasco, no queda otra, que aceptar la lógica del estudiante del "Don Bosco".O como alternativa, menos onerosa que cualquier desafió o adivinanza, resultará que nos suministren la Partida de Nacimiento uruguaya y el Registro de la matriculación escolar. O , de otra manera, Doña, retorne a la cueva que eligió para esconder su bajo nivel.”

Es indudable que la “mancada” que le dio el Parlamento Uruguayo a "Las Tres Gracias" , es mérito del trabajo de los ejecutivos del Centro de Estudios Gardelianos, que cruzaron el charco y presentaron pruebas de la verdad histórica, las que destruyeron la nueva fábula creada con la acostumbrada soberbia de los seguidores de “LOS MAESTROS DEL ENGAÑO”

NUEVO GRUPO GARDELIANO


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