sábado, 2 de mayo de 2009

GARDEL: ALUMNO SALESIANO



UNA PRUEBA IRREFUTABLE QUE ANIQUILA TODA
PRETENSIÓN DE ENROLARLO, EN UNA ESCUELA
EXTRAÑA


Una conocida persona enrolada en la investigación acerca del origen de Carlos Gardel, escribe: “He seguido investigando en estos años y muy pronto saldrà una nueva ediciòn, compartida en algunos capìtulos con la investigadora Martina Iñiguez quien, junto con otros estudiosos uruguayos, ha realizado un trabajo increíble que demuestra que Gardel pasò su infancia escolar en Montevideo.”


Es decir, CREE y DA POR SENTADO que Carlos nació en Uruguay y para ello se basa en un estudio a todas luces deficiente y plenamente refutado.


El decir del señor Ricardo Ostuni, que de él se trata, contrasta con lo aseverado por el abogado Carlos C. Perrotta, que abiertamente ha publicado que esa misma persona le había manifestado poco tiempo atrás, que creía en que Berta Gardes era la madre biológica de Carlos Gardel, cosa que luego el dicente negó.


Sobre el particular existe un intercambio epistolar, donde cada uno sostiene su decir, por lo cual se trata "de la palabra de uno contra otro". Personalmente debo decir que, sin descalificar a Ostuni, doy fe de la normal sinceridad de un hombre de derecho como el doctor Perrotta. Dejemos a ellos dialogar con su conciencia, respecto de éste desencuentro.


Volviendo a lo escrito por Ostuni y que aquí se reproduce, cabe decir que entiendo que antes de asegurar algo hay que probarlo y no es éste el caso de lo expresado en el párrafo pertinente.


Conocemos y está probada, la llegada de Carlos y su madre a Buenos Aires procedentes de Francia. Que sus huellas digitales del año 1904 como CARLOS GARDES, coinciden plenamente con las del pasaporte argentino de 1923 que obtuviera CARLOS GARDEL.


Es bien conocido su paso por el Colegio Pío IX, probado por la afirmación de autoridades eclesiásticas, ex alumnos y estudios históricos barriales. Su participación en teatros del interior de la Argentina, como CARLOS GARDES y si fuera todo ello insuficiente, con lo escrito y firmado por él:

«Este es mi testamento. En esta ciudad de Buenos Aires el día siete de noviembre de 1933, encontrándome en pleno goce de mis facultades intelectuales otorgo este mi testamento ológrafo, disponiendo en él de mis bienes para después de mi fallecimiento, en la siguiente forma: primero soy francés nacido en Toulouse, el día 11 de diciembre de 1890 y soy hijo de Berthe Gardes, segundo –hago constar expresamente que mi verdadero nombre y apellido son Carlos Romualdo Gardes, pero con motivo de mi profesión de artista, he adoptado y usado siempre el apellido "Gardel" …>>

Sinceramente no entiendo como pueden tomarse en cuenta inciertas consideraciones, imposibles de probar y debidamente refutadas hasta ser anuladas, para intentar no dar razón y hacer caso omiso a la realidad, expresada por el mismo protagonista, que se suma a los dichos de su madre biológica.


Es decir entonces que los únicos dos seres que pueden estar seguros de lo que dicen, porque a ellos atañe, no resultan creíbles para el señor Ostuni, que SÍ presta oído a otras ridículas situaciones, expresadas sin sustento.


Digo yo: ¿Cada cual puede decir lo que quiera? ¿La historia, no amerita pruebas? En fin. ¿Qué hacer contra tanta deformación de la historia Y ENTONCES PIENSO QUE sigan procediendo como mejor les parezca. Ya la realidad ha dictado sentencia.


Sin embargo, siempre hay luagar para agregar algo más: Recordemos que el prestigioso periodista Israel Chas de Cruz, escribió que Gardel le manifestó: “Me eduqué en un colegio de curas che …. Allí hice hasta el segundo año del Nacional, pero el teatro me tiraba y sin escuchar…..” (Ver “Carlos Gardel y la prensa mundial” – por Hamlet Peluso y Eduardo Visconti)


Por lo tanto, personalmente, no puedo aceptar los dichos de un investigador como el señor Ostuni y con el mayor de los respectos, descreo de sus aseveraciones, pues no comprendo como él puede no hacer lugar a tantas evidencias concretas, para correr tras un florido y demagógico sueño, nunca probado y sí varias veces desmentido.Aquí lo hago yo una vez más.

Pero los amigos "uruguayistas" no se dan por vencidos y ante tanta evidencia buscan distraernos con otros aspectos menores y también expresados en el tiempo condicional del verbo.


Ellos no han podido demostrar, por más que cambiaron del ocurrente patio de la escuela y de otras coas más, las coincidencias de una foto con un plano de entrecasa realizado por una "directora", luego de inaugurado el colegio..

Es lícito negar todo aquello que no es verdad y válido reconocer que una foto puede ser un elemento manejable, por lo tanto de menor valor a pruebas escritas de LA VERDAD HISTÓRICA y ella está reflejada en la probada concurrencia de Carlos Gardel (iguales huellas digitales que las de Carlos Gardes) al Colegio PIO IX y esto no es cuento.

Veamos como procedemos ¡Siempre de frente y sin agachadas! al repetir lo que de la misma manera hace la historiadora Guadalupe Aballe, al decir en su libro “ALGO MÁS SOBRE GARDEL”, “El alumno Carlos Gardel se encuentra entre ellos (PODRÍA corresponder a la escuela … “. Nada se asevera, ni se da por probado, a contrario de lo que es norma en el proceder de otras personas ligadas a una fábula sin pruebas ni final.

De la señorita Guada Aballe debemos rescatar todas las comprobaciones que incomprensiblemente, los uruguayistas callan. ¿Será que nos les convienen?


Por lo tanto bien pueden seguir apoyando extraños sucesos nunca comprobados, ya que de todas maneras, nada de ello cambia la realidad.


Además de las declaraciones de Carlos a Chas de Cruz, existen las realizadas a "El Diario" de Montevideo y que luego trataron de hacer desaparecer, donde Carlos reconoce expresamente que “PARABA LETRAS, OFICIO APRENDIDO EN UN CURSO DE ARTESANOS EN UN COLEGIO SALESIANO."


Sumado a todo cuanto señalado precedentemente, existen más referencias concretas acerca del paso de nuestro Zorzal por ese instituto, como ser la que consta en la publicación titulada “Galería de ex alumnos que han desfilado por el Colegio Pío IX (San Carlos)” donde se nombra a Gardel y se hace referencia a que en 1902 “Traba relación con Ceferino Namuncurá: comparten el mismo dormitorio “María Auxiliadora”: su número de ropa es ahora 80. Ambos cantan en el coro que dirige el P. José Spadacecchia. Al fin del año Gardel saca Diploma “Digno de Alabanza”.
También se menciona en dicho escrito la existencia, desde el año 1936, de una placa que está ubicada junto a la actual entrada de loa Capilla de las Reliquias de la “Basílica” y que todos los años en la fecha del fallecimiento del cantor se reza en ella, una misa en su memoria.

Amigos, otro tema sumamente agotado, con repetición de ejemplos y todo, lo que muchas veces hago para fortalecer LA REALIDAD QUE NO SE QUIERE VER.

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José Pedro Aresi


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